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martes, 21 de febrero de 2012

Piedras

Hoy sentía la necesidad de escribir sobre muchos temas diferentes, casi tantos como mi colección de piedras y conchas, esa que tengo repartida entre dos jarrones transparentes y que me sirven para colocar las barritas de incienso y no manchar todos los muebles.
Quería contaros sobre las explosiones de ira, de cómo me paraliza la violencia de los otros, del miedo -yo ni ataco ni huyo, más bien me paralizo-, de los colectivos marginados, de su dificultad para tener futuro, de los colectivos más privilegiados, de su dificultad para tener futuro, me repito...del silencio, de la esperanza, de los latidos tenues del corazón, de la incomunicación, de los sueños eróticos, del precio de la gasolina, de la lluvia, de marcharme...y cada tema me parecía una piedra de forma y color diferente y no sabía cómo atacar la pantalla en azul (sí, en azul turquesa, no en blanco, porque el cable de mi portátil está a punto de romperse desde hace varios años y escribo siempre con la pantalla en azul turquesa) así que finalmente he decidido llenarlo todo de piedras e intentar ilustrar en pocas palabras cada uno. No sé si lo lograré...

Piedra 1 (vetas blancas y rojas, superfície rugosa, brillo, sin forma definida): 
El aula helada, ocho hombres marroquíes rodeando a la maestra de español. Hay risas, como siempre, hay complicidad. Se hacen los ejercicios y se corrigen en voz alta. Mustapha está extrañamente callado. Es su turno y se equivoca. Hassan se ríe disimuladamente. Y estalla el volcán. La ira palidece el rostro y los labios de Mustapha, mientra escupe palabras e insultos en árabe y español. Los demás le sujetan. Se zafa. Lanza una silla a la cabeza de Hassan. Detrás hay un ventanal acristalado, que en caso de romperse puede herirles a todos. Ayad, operado del corazón no puede alterarse. Pide permiso y se marcha. Por tres veces, la silla vuela. La maestra lo mira todo desde su rincón. Grita como los demás intentando parar la ira, pero está paralizada. Sólo el corazón le late con fuerza. Sólo las manos le tiemblan.

Piedra 2 y piedra 3 (negras, pulidas, pequeñas, redondas): 
No tienen futuro. Y no quieren verlo. No quieren cambiar sus mentalidades moldeadas como arcilla por manos manipuladoras. Son marionetas. Sobreviven y ni siquiera saben sobremorir. Eso les haría más valiosos, más lúcidos, más valientes.
Piedra 4 (de cristal transparente):
"Qué vacío me provoca tu silencio, qué vacío y qué alivio también. ¿Tú me entiendes? Yo no..."

Piedra 5 (verde malaquita, grande, cuadrada, suave al tacto):
No dejo de esperar. Espero. Es, pero...

Piedra 6 (una caracola marina, minúscula, blanca, veteada en negro, con el corazón rosado):
Sentía todavía los latidos, pero muy tenues, como si hubiera dejado el corazón en una pecera y a penas fuera la vibración del agua lo que sintiera su piel. Sin embargo, aquello la seguía conectando, como un cordón umbilical con una madre. Siempre sonreía cuando sentía los latidos. Por si realmente pudiera verla.

Piedra 7 (rara, sin ángulos): 
Yo digo monja y tú entiendes jamón, yo digo punta y tú entiendes puta, yo digo amor y tú te vas a Roma sin mí.

Piedra 8 (romboidal, roja, con aristas)
- ¿Dónde me llevas?
- Tranquila, ya lo verás...
- ¿Dónde está....?
- Nos espera allí.
- Es tarde...
- Le veremos mañana.
- ¿Y está noche?
- Dormiremos juntos, tranquila, ya lo verás...
La cama del motel era estrecha, pero limpia. Se colocó en posición fetal. Él detrás, encajado en su espalda. Su respiración era cálida. Esperó a que ella se durmiera. Hacía mucho tiempo que la deseaba y apenas podía creerse la naturalidad, la confianza con la que ella, se había rendido al sueño. Aspiró su aroma. Olía a canela y vainilla. Recorrió su brazo con la yema de los dedos y se encajó más fuerte. Sentía el miembro duro entre sus piernas, como si varios siglos de espera se concentraran en aquel instante. Le bajó las bragas. Ella se despertó. Estaba aturdida, ni siquiera podía hablar, sólo lo miraba con aquellos grandes ojos pardos y le daba permiso. La penetró tantas veces que ni podía recordarlo. La penetró muy fuerte, muy profundo, y ella gemía de placer y apretaba sus piernas, lo engullía, lo devoraba, fecundaba su alma y su cuerpo...

Piedra 9 (redonda, negra, lisa, profunda, espesa)
Gasto 50 € de gasolina a la semana. En mi nómina aparece que me pagan 49,33€ de gasolina al mes. Tshiiiiiiiii, y calla, y agradece.

Piedra 10 (azul, semitransparente, opaca, alargada)
Llueve. Es un mal día para ver llover, hoy el cielo está llorando, quizá llore yo también...

Piedra 11 (maldita):
Pienso en marcharme. Cada día lo pienso. Cerrar el chiringuito. Cambiar la casa. De nuevo. Desde el 2000 estoy igual. Cierro y abro, como lo harían unas piernas amantes. Si cierro, abriré, seguro...

16 comentarios:

dotdos dijo...

Es tan bello y tan feo,
tan duro y tan blando,
tan complejo y tan sencillo...

...que quiero compartir
mi piedra esperanza contigo,

gracias...

http://dotdos.files.wordpress.com/2012/02/piedra-esperanza.jpg

Mikael Blomkvist dijo...

El cable del portátil aguanta a pesar de los años, ¿y tú?
A la 1º Piedra: todos de patitas a su país
2º y 3º Piedra: tú lo has dicho, donde no hay, no se puede sacar
4ªPiedra: yo te entiendo perfectamente, en cambio tú no lo quieres comprender
5º ¿Malaquita? Pierdes el tiempo esperando, nadie espera a nadie
6º Ella también siente esa conexión, a pesar de la distancia
7º Si falla el significado real de las cosas, difícilmente se puede llegar a entender
8º Recuerdo pasados, quedan muchos por vivir, aunque en un principio nos pueda parecer
lo contrario
9º Algo es algo, menos es nada, gracias entonces
10º Llora y así acompañas al día
11º Esa es la constante de nuestras vidas, quedarte, marcharte…deja que el tiempo tome
la decisión, te aparecerá cuando menos te lo esperes, no lo pienses
12º Es una piedra que no tienes ahora, y dice: paciencia, todo pasa, es cuestión de
aguantar el tirón. Ya lo sabes de otras veces

Fátima Rodríguez dijo...

Curioso collage de piedras, situaciones, deseos, emociones, frustaciones y placer...

Me gusta.

Saludos :)

Ada dijo...

Dot, gracias, un regalo redondo :)

Mikael, yo también. Contraréplica
1. Ahora, de patitas a su país...¿y antes? ¿cuándo los estrujaron y abusaron por cuatro euros? El autocontrol va en función de la educación. Están tan o más frustrados que nosotros, pero no saben manejarlo, nadie les enseñó.
5. Piensa en verde...
6. Ella sí. ¿y él?
Guardo la 12 en mi mano, gracias.

Fátima, gracias también a ti. Un poco caótico hoy...

Mikael Blomkvist dijo...

1º-Casi me haces llorar, al final nos tendremos que adaptar los demás a ellos…expulsión inmediata
5º¿Malaquita? Solo pienso en ese mineral curativo y espiritual
6ºPor descontado que cada vez más débil…para qué engañarnos
12º No es para guardarla en la mano, sino para usarla

Ana Pepinillo dijo...

llevo un rato pensando que diría mi piedra favorita, la verdad creo que sólo sabes hacerlo tu, porque yo no soy capaz.

Ada dijo...

Mikael,
1. No mezcles la gimnasia con la magnesia. La verdadera espiritualidad pasa por eliminar (o intentarlo) la separación entre el nosotros y el ellos.
6. Por descontado que entonces no vale la pena seguir latiendo. Por eso se apaga
12. Si tengo la paciencia en la mano la puedo usar más facilmente, le puedo echar mano rápidamente vamos...
Mikael, buenas noches.

Anaaaaa, seguro que sí eres capaz.Un abrazo.

M dijo...

Recuérdame que haga un post con las piedras que guardo yo.

el paseante dijo...

Yo sólo guardo frascos con arena de las diferentes playas en las que he estado (imagino que no son muy ecológicos esos robos). En cada grano, seguramente descubriría una historia que recordar, que contar. Mañana me compro una lupa, aunque será difícil que alcance tu imaginación y tu capacidad para ligar escenas de vida.

Ada dijo...

M, ok!

Paseante, ¿cómo que no? por mucho que te pese, para poético tú!.

volboretinha dijo...

Joer Ada, de verdad, que cada día me impresionas más. Que imaginación, que manera de hilar temas y darles sentido!!!. Creo que solo por leerte ya ha merecido la pena entrar en el mundo Bloggero.
Yo también soy adicta a las piedras. Te recomiendo la playa de los muertes en Cabo de Gata, hay piedras tan, tan bonitas, que no sabes por donde empezar a recolectar. Aunque hay que moderarse!!. Como te entiendo con lo de la Gasolina. La mayoría de mis trabajos han sido fuera de la ciudad, durante 5 años me estuve gastando lo mismo que tu y no me pagaban nada, y ahora que tengo un trabajillo por un tiempo, lo mismo 50 eurazos semanales. Y encima parece que tenemos que estar agradecidos y que no nos podemos quejar!! Por que es lo que hay!! Estoy de esa frase hasta el moñoooo!! ¿Intentar ser positivos con lo que tenemos? si. ¿Disfrutar de la vida a pesar de las dificultades?, ¿Pero quejarse? Por supuesto, una cosa no está reñida con la otra. Bueno creo que me he pasado con el desahogo, quizás debiera hacer un post de esto...por que me hierve la sangre!!

Pais secret dijo...

faig repàs mental i visual de les pedres que tinc repartides per casa, en ampolles, en testos,en gerros, en caixetes, al jardí...de curculles i cargols també...de sorres...de records. Algunes les classifico per llocs i dates, altres per forma, per significat. Avui m´ha fet pensar que cada una té una història que no he explicat mai.En tic de casa teva també, naturalment.
Del que parlen les teve pedres m´ha fer reflexionar i m´he adonat que són tan incompreses, tan viscerals, tan reprimides o tan humanes com nosaltres mateixos.

Aquí no plou, fa vent i no puc plorar, en canvi em dóna per escriure comentaris llargs :-)

Sbm dijo...

Hola, Adiña ;-) Lo siento, me he perdido desde la piedra uno. No llego, de verdad que no llego. Por lo demás... por momentos me haces soñar :-P

Por cierto, aunque sea una tontería, yo también tengo piedras, conchas y caracolas. No soy capaz de extraer de ellas nada salvo una imagen bonita. Al menos intento sobremorir. Qué menos.

Un beso.

*L* dijo...

:)

Luego paso a comentar también en esta entrada.

Besos agradecidos.

Ada dijo...

Vol, otra vez gracias. El tema está muy negro. Aterroriza. No sé si estamos preparados para vivir lo que parece avecinarse. Yo capeo el desánimo escribiendo, no sé hacer otra cosa.

País, espero con ansía ese post tuyo sobre las piedras. Estoy segura que será precioso. ¿Otra coincidencia, hermosa? :)

Sbmiño, sobremorir ya es mucho. Yo creo que entiendes más de lo que dices. Gracias por seguir leyendo. Un beso.

L, mil gracias.

Sbm dijo...

Si entiendo lo que entiendo prefiero no entender, pero si te digo esto es posible que de una vez entiendas que no entiendo. ¿Nos entendemos?