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lunes, 12 de septiembre de 2011

Sahara

Se llamaba Sahara y tenía el rostro color de arena. El resto, no lo sé, porque cuerpo, pelo y cuello los llevaba bien cubiertos por pañuelo y chilaba, y las manos tatuadas de henna no mostraban un centímetro de piel que no tuviera arabescos y flores. Los ojos almendrados hablaban más que su boca, cerrada prudente y temerosamente. Una vez vi un atisbo de brillo en ella: un diente forrado de oro, pero no sé si lo he soñado. Nunca conseguí hacerla reír.
Sahara tenía un pasado, pero jamás me lo contó. Se limitaba a invitarme a un te diario y me enseñó así el placer de contemplar y saborear el silencio. Yo hasta entonces lo odiaba. Al silencio, me refiero. Ahora sé que no existe. Aunque no escuche las palabras que deseo, todo habla de alguna manera: de hecho, el te dorado cayendo de la boca de la tetera hasta el vaso me cuenta un mensaje claro: Sahara no es sólo un desierto; no amarnos no va a matarme.

7 comentarios:

Incógnita dijo...

No del todo al menos... solo un poquito.
Genial!

Saludos

Sara O. Durán dijo...

A través del silencio... todo habla de alguna manera, y dice lo más sincero, lo más sentido y lo más trascendente. ¡Me ha encantao!
(Y casi es mi nombre y casi es de anís el té. Claro que yo me adjudico ¿verdad? jejeje)

Ana Pepinillo dijo...

Que bonito.

monica dijo...

Hay arenas doradas, hay arenas blancas, hay arenas negras, hay arenas de muchas tonalidades, no puedes decir color de arena tienes que decir de que color para imaginar a Sahara...

rombo dijo...

Cada dia cuentas historias más interesantes... Sigue...

Miguel Bueno dijo...

Sencillo y precioso, final muy duro.
Abrazos
Piedra

Ada dijo...

Incógnita, quien sabe! tal vez sí puede matar, pero hay que ser un poco chula, no?

Sara, :) (un silencio bonito para ti)

Pepininillito, tendremos que llamarte después de tu vuelta. Un beso, guapa!

Monica, tienes razón, eso pasa por pretender escribir a diario cuando tengo tan poco tiempo...Sahara es de color de arena dorada.

Rombo, gracias!!

Miguel-Piedra, más duro que una piedra, no? gracias por encontrarlo precioso.