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martes, 25 de octubre de 2011

Universos paralelos

Dos compañeros de trabajo comparten despacho esporádicamente, tres horas a la semana. Se conocen poco y el trato es cordial y extremadamente educado. Él controla la situación. Es su despacho, su impresora, su teléfono. Ella, siempre respetuosa acude a él cuando no es capaz de resolver por si misma algo. Bromas superficiales, comentarios sin profundidad. 
El ordenador donde ella trabaja no está configurado con la impresora del despacho, que está en la mesa de él. La solución propuesta por él es que ella le pase los archivos y él los imprimirá desde su ordenador.
"Cada hoja -bromea- cinco céntimos".
Ella sonríe, hace algún comentario banal, sigue trabajando. En la última petición de ayuda, él le dice. "esto ya vale 2 euros". Ella le contesta: "mejor te invito a un café o una cerveza para agradecértelo". La contestación de él la deja helada: "hace 20 años que estoy felizmente casado".
Hoy no escribo cuentos chinos, pero ya lo dicen: normalmente la realidad supera la ficción. Pregunta polémica: "¿qué os pasa, hombres? "

16 comentarios:

Sbm dijo...

Respondo con preguntas... ¿a qué te refieres con qué les pasa a los hombres? Es decir: ¿él se cree que ella quiere algo por invitarle a un café?, ¿ella sólo quiere invitarle a un café?, ¿ella se cree que él se cree que ella quiere algo por invitarle a un café?
Creo que el problema de fondo es la grandísima ambigüedad que existe hoy en día. O recibes un premio más grande del que te imaginas, o recibes carbón. Y probablemente no esperabas recibir ni una cosa ni la otra.
En el caso que propones ella da un paso para una relación (de compañeros, de amigos, de lo que sea) ajena a su relación laboral. Al parecer él se asusta. Lo que no sé es por qué.

Mónica dijo...

Se puede ser sólo amigos?

emily dijo...

Que són creguts a matar, això els passa.

el paseante dijo...

A ver Ada, dejemos las cosas claras. Te leo porque me gustan mucho tus pequeñas historias y, encima, escribes bien. A menudo te dejo comentarios, pero es sólo para expresar mi admiración por tus relatos, que yo llevo ocho años felizmente casado. Por cierto, ¿de qué color llevas hoy la ropa interior?

PD: Espero que me perdones la broma. Era para ejercer de macho alfa.

Sara O. Durán dijo...

Te dejo mis saludos. Por aquí estuve. No te comento, porque lanzaste la pregunta a los caballeros.

Ada dijo...

Sbm, en este escrito en concreto me refiero a: evidentemente él se cree que ella quiere algo por invitarlo a un café porque la respuesta está completamente fuera de lugar, y eso es algo evidente, no es que ella se lo imagine. Por supuesto ella no quiere absolutamente nada, no es el caso. No digo yo que a veces las mujeres no usemos este tipo de estrategias, pero en este caso concreto no. Tu párrafo final me parece muy interesante. Dices "En el caso que propones ella da un paso para una relación (de compañeros, de amigos, de lo que sea) ajena a su relación laboral. Al parecer él se asusta". A ver, ella no da un paso de nada, ese es el punto, ella sólo es amable y bromea, ella suelta la frase sin ninguna intención. ¿Por qué se asusta él ante algo así? Yo diría o bien porque la había deseado en secreto o bien porque le parece una mujer horrible, pero sinceramente, dudo mucho que sea el caso último, sobretodo cuando él físicamente es una mezcla entre orangután y oso, y cuando ha sido hiperamable en el trato desde que comparten espacio.

Mónica, claro que puede haber amistad entre un hombre y una mujer, pero repito no es el caso. ¿De verdad lo parece?

Emily, ahí le has dado!

Paseante, ja, ja, ja, buen ejemplo!! Tú que sabes lo guapísima que soy :) ¿por qué crees que reaccionó así?

Sara, puedes opinar, seguro que hay respuestas femeninas más lúcidas que según que respuestas masculinas :)

Yo dijo...

A mí lo que más me ha sorprendido no ha sido ya la mala interpretación de él (ya sabemos que a los hombres les cuesta pillar las verdaderas intenciones) lo que me ha chocado ha sido el abuso al cobrarle las impresiones. Menudo compañerismo!!!

Buen texto, Ada, me ha gustado realmente.

Un abrazo.

Sbm dijo...

A ver, yo no encuentro que la respuesta esté fuera de lugar tal cual la has plasmado aquí. Otra cosa es que dijera: “No, no voy a ir a tomar un café contigo porque estoy casado y me parece sienta mal hasta el hecho de que me lo propongas”. En ese caso sí me parecería una bordería. Pero el tío lo que dice es “estoy casado”. ¿Cuántos casos conocemos en que la cosa va poco a poco a más y charlando él acaba diciendo que está casado (o tienes pareja) y entonces ella dice: “entonces qué estás haciendo aquí?” Pues yo sé de unos cuantos. Por otro lado, si ella no quiere nada, entonces no veo por qué se tiene que quedar cortada. Y si como tú misma dices, las mujeres utilizáis este tipo de estrategias y el tipo lo sabe, sabe que las utilizáis, y no quiere caer en ninguna trampa. Dices que ella no da el paso en nada, vale, ella no da el paso con ninguna intención (se supone), pero el paso lo da, no se puede negar.
Cuando digo asustarse no me refiero a un fenómeno físico, me refiero asustarse ante el paso que da ella.
Y por último, respecto a las generalizaciones que he visto no me parecen apropiadas. Yo, por ejemplo, no soy “los hombres”, sino que soy yo. Y mi reacción casi seguro, sería distinta que la suya.

Mónica dijo...

Mi pregunta no iba por tus protagonistas, iba al aire, a que muchas veces yo creo que no se puede ser sólo amigos.

Ada dijo...

Yo, fijar un precio para las impresiones era una broma, exactamente lo mismo que la invitación al café, algo distendido sin ninguna intención que no requería de ninguna explicación como esa.

Sbm, ¿pero qué paso? mira, eso es como pensar que efectivamente él le iba a cobrar las copias a ella. Son comentarios que se hacen. Imagínate que ella le hubiera dicho: "no puedo pagarte, estoy en números rojos!". ¿Me explico? Responder que estaba casado ante un "ya te invitaré a un café en lugar de pagarte las copias" está absolutamente fuera de lugar, lo mires por donde lo mires. Y, lo siento, pero creo que eso es una estupidez que sólo podría hacer un hombre. Ah, y a ella no le afectó en absoluto esa respuesta. Como dice la etiqueta del post es "de risa".

Monica, sí, a veces resulta difícil, pero poderse se puede, ¿por qué no?

rombo dijo...

Mi suegra dice " cuidado, las peligrosas son ellas hoy en día ". Yo prefiero seguir dando para bien o para mal un 50 % a cada uno...
Interesante post.
Beso.

Ada dijo...

Rombo, ¿pero qué peligro tiene un comentario como ese? estoy alucinando...

Sbm dijo...

"Lo siento, pero creo que es una estupidez que sólo podría hacer un hombre". Pues yo lo siento, pero no entro en ese juego de hombres y mujeres, sólo opino sobre personas. Las hay estúpidas y lúcidas, sean hombres o mujeres. Creo en la igualdad. Hasta en la igualdad de virtudes y de carencias.

Tampoco me siento ofendido por ese comentario, lógicamente, para mí no tiene peso.

Ada dijo...

:) Sbm, yo también, de verdad, coincido contigo en no querer saber nada de generalizaciones, pero toda regla tiene su excepción...:) ya advertí que la pregunta sería polémica...¿lo dejamos? ¿quién sabe qué pasó por la cabezita de él en ese momento? Lo olvidamos...

Mónica dijo...

Es verdad ada siempre hay excepciones a la regla

el paseante dijo...

Creo que reaccionó así porque pensó que ella le proponía lo que él quería que le propusiera en realidad. Entonces le entró ese sentimiento de culpa que nos han inculcado desde pequeños a través de la educación judeocristiana. Menudo rollo de comentario te he dejado. Es que soy hombre. Nodoypamás :-)